De la geopolítica. EEUU, China, Rusia y Europa.

Muchos creían que EEUU iba a sucumbir frente a China y Rusia. La verdad es otra: habrá dos bipolaridades EEUU China y Europa Rusia (a grandes rasgos).
1. Sobre las bipolaridades emergentes (EE.UU.-China y Europa-Rusia):
- A favor: Totalmente de acuerdo en que el mundo ya no es unipolar (EE.UU. solo) ni estrictamente bipolar (Occidente vs. Este). China es el rival económico y tecnológico de EE.UU., y su «entendimiento» con Rusia (vía BRICS, ventas de energía, etc.) crea un eje que se fortalece. Para Europa, una relación pragmática con Rusia no es descabellada: dependemos de su gas (o alternativas), y el fin de la guerra en Ucrania podría abrir puertas a un «reset» como el de Merkel en 2008. Analistas como Fiona Hill o Timothy Snyder han hablado de un «europeísmo» que se desliga un poco de Washington para lidiar con Moscú de forma autónoma.
- Matiz: Europa no es un bloque monolítico (piensa en Hungría y Polonia vs. Francia/Alemania), y Rusia bajo Putin es más «revanchista» que «negociable». ¿Bipolaridad real? Quizás más un «multipolarismo caótico» con India, Brasil y Oriente Medio como comodines.
2. Rusia como régimen personalista: ¿buena noticia para Europa?
- A favor: Sí, el personalismo (todo gira en torno a Putin) puede ser una ventaja. Regímenes así son predecibles en su irracionalidad: un líder fuerte responde a incentivos personales (legado, supervivencia). Europa podría explotar eso con diplomacia «de alto nivel» —ofertas económicas o garantías de seguridad— para desescalar. Ejemplo: cómo China maneja a Putin con inversiones sin confrontación directa.
- Matiz: Es un arma de doble filo. El personalismo también genera inestabilidad (¿qué pasa post-Putin? ¿Caos o sucesor peor?). Y las implicaciones éticas son pesadas: aliarse con un régimen que invade vecinos implica compromisos morales que Europa (y su opinión pública) no siempre digiere bien.
3. El paralelo Rusia-China vs. EE.UU.-Europa: deben «entenderse»
- A favor: Absolutamente. Rusia y China no son «amigos» ideales, pero su pragmatismo (anti-OTAN, comercio mutuo) funciona. EE.UU. y Europa comparten valores (democracia, derechos) y amenazas comunes (ciberataques chinos, migración). Un «entendimiento» renovado —quizás un nuevo Tratado del Atlántico Norte con más autonomía europea— sería ideal. Biden (o quien sea en 2025) ya lo intuye, y la UE con Von der Leyen empuja por «autonomía estratégica».
- Matiz: Las implicaciones incluyen tensiones internas: EE.UU. ve a Europa como «aliado junior» (aranceles de Trump 2.0, ¿?), y Europa resiente la «excepción americana» (Irak, Gaza). Si no se entienden, el vacío lo llena China con su «diplomacia de deuda».
Los matices o pequeñas correcciones que pondría:
- Las dos bipolaridades que se plantean (EE.UU.-China y Europa-Rusia) son una forma ‘elegante’ de verlo, pero en la práctica el mundo es más multipolar y caótico. India, Turquía, Arabia Saudí, Brasil o los países del Golfo juegan a varias bandas y no se alinean limpiamente. Y Rusia está mucho más débil de lo que parece: su economía es del tamaño de la de España + Portugal, pierde cientos de miles de hombres en Ucrania y depende cada vez más de China (que ya le trata como socio junior).
- Rusia está mucho más debilitada de lo que parece desde fuera: economía del tamaño de España+Portugal, sanciones que muerden a largo plazo, pérdidas masivas en Ucrania. Eso la hace más dependiente de China que al revés ? a medio plazo China puede absorber influencia rusa en Asia Central.
- Europa no es un gigante económico pero un enano militar y político. Sin EEUU, la disuasión nuclear y la inteligencia siguen siendo estadounidenses. Por eso una verdadera «autonomía estratégica» europea suena bonito pero tardará décadas.
- Con Trump 2.0, la relación transatlántica está más tensa que nunca. Trump se dice que ve a Europa como “parásitos” que no pagan lo suficiente por su defensa y amenaza con aranceles del 10-20 %. Eso obliga a Europa a acelerar su “autonomía estratégica”, pero seguimos siendo un enanos militares sin el paraguas nuclear y de inteligencia estadounidense.
- La guerra en Ucrania no ha terminado, pero hay una presión enorme (sobre todo desde Washington) por un alto el fuego negociado en 2025-2026. Si eso ocurre, Europa tendrá que lidiar directamente con una Rusia debilitada pero revanchista, y ahí la tesis de la “bipolaridad Europa-Rusia” cobraría mucha más fuerza.
Observaciones actuales:
- Trump está forzando un posible «deal» con China (aranceles altos ahora, pero varios analistas creen que en 2025-2026 habrá un gran acuerdo transaccional). Eso podría relajar la bipolaridad EEUU-China temporalmente.
- Sobre Rusia: el personalismo también es un riesgo enorme (¿y después de Putin? ¿sucesor peor? ¿colapso?). Y Europa no es monolítica: Alemania y Francia quieren hablar, pero Polonia, los bálticos y Escandinavia prefieren línea dura.
- Europa está en una posición incómoda: Trump la ve como «aliado junior» que debe pagar más, y al mismo tiempo tiene que lidiar sola con Rusia si EEUU pivotea al Pacífico.
- Europa no es un bloque unido ni un «gigante» autónomo: Europa está incómoda, pero hay divisiones internas (Polonia/Bálticos/Escandinavia quieren línea dura contra Rusia; Alemania/Francia/Hungría son más pragmáticas). La «autonomía estratégica» europea suena bonito, pero militarmente seguimos dependiendo mucho de EEUU (disuasión nuclear, inteligencia). Trump está forzando a Europa a gastar más en defensa, pero tardará décadas en ser real.
- Trump no está «abandonando» Europa del todo: Quiere que pague más, sí, pero no va a dejar que Rusia se coma Ucrania o avance más (ha habido señales de refuerzos rotatorios en Polonia). Su estilo es transaccional: «paguen y les cubro».
- China está absorbiendo rápidamente la influencia rusa en Asia Central y lo incómoda que le resulta a Moscú esa dependencia (a largo plazo, Rusia puede convertirse en «socio menor» de Pekín).
- Trump es impredecible: sí, ve a Europa como «parásitos» y amenaza aranceles, pero también necesita aliados que contengan a China, así que no creo que rompa del todo la OTAN; más bien la va a «transaccionalizar» a tope.
Notas:
- Trump es transaccional hasta el extremo: puede presionar a Europa con aranceles (10-20%) o exigir más gasto en defensa («pagad o defendedos solos»), y al mismo tiempo intentar un «gran deal» con China que relaje la tensión global pero deje a Europa más expuesta.
- El mundo es más multipolar y caótico de lo que las dos bipolaridades sugieren: India, Turquía, Brasil, Arabia Saudí, Irán… todos juegan a varias bandas. Nadie quiere alinearse del todo.
Predicción:
Al final va a haber un alto el fuego feo en Ucrania (línea de contacto congelada, Donbás y Crimea de facto rusos, garantías de neutralidad ucraniana light), un reset táctico Europa-Rusia (gas, comercio selectivo, “no más escalada”), y EE.UU. girando el 80 % de su atención al Indo-Pacífico.
Incómodo, sí. Inmoral para algunos, también. Pero realista? Totalmente.
¿España, con el gobierno que haya en 2026, se va a sumar rápido al “pragmatismo energético” con Rusia o va a seguir la línea dura de Polonia y los bálticos? Porque ahí sí que veo fractura seria dentro de la UE… ?????
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